martes, 4 de julio de 2017

DULCE MEDUS

                                 DULCE MEDUS

Jamás existió miel mas suave ni mas exquisita que la de Petras Medus. 
A diario, zánganos de cada rincón del orbe que todo lo desconocían sobre el dulce elixir de los dioses, acudían hasta su hogar en "La Colmena" en busca de materia prima para caramelos, tortas y licores únicos en el mundo de la gastronomía. 
Otros apicultores trataban de acertar  sobre su secreto pero, ante sus preguntas, Petras solo se limitaba a emitir una melancólica mirada. 

- Apenas soy un triste obrero -, respondía apenado mientras sus competidores elucubraban mestizaciones entre abejas de ignotos lugares o capullos  secuestrados de parajes desconocidos. 
Y cada noche, luego de jornadas agotadoras, Medus abría de par en par las ventanas de su morada, tomaba el balde de chapa y, desplegando sus transparentes y tristes alas, volaba a recoger néctar de las flores, para entregárselos a una abeja reina inaccesible con la esperanza de que, alguna vez, ella depositara en él , aunque tan solo fuere, una dulce mirada.