viernes, 14 de abril de 2017

EL CUIDADOR DE PERROS



                             EL CUIDADOR DE PERROS

No usa correas.
Cuando alguno de sus protegidos, que suelen ser más de veinte, intenta cruzar una calle transitada o atacar otro can ajeno a la manada, él, simplemente,  emite un cackeo producido con su lengua y paladar  y el animal acude a su lado a buscar la protección de sus caricias.

Por las noches, cansado pero jubiloso por la jornada transitada con sus amigos, luego de haberlos depositado a cada uno en su hogar, lleva alguno de sus pies hasta su cabeza para rascarse las pulgas, escucha atentamente lo que sucede en la calle, da un par de vueltas sobre sí mismo y, satisfecho, se duerme sobre su alfombrita, mientras mordisquea su hueso de hule.

No hay comentarios: