domingo, 6 de noviembre de 2016

SUEÑOS SON



                                    SUEÑOS SON


Marcel Vaudet es actor de sueños.
A diario, Marcel se introduce en los universos oníricos de otras personas dándoles desasosiego en su reposo o bien acercándoles respuestas que, en estado consciente, hubieran sido incapaces de vislumbrar.
Su director es muy estricto pero, gracias a ello, Vaudet se ha convertido en un verdadero camaleón, mutando en hermano, padre, amante, monstruo, muerto,  flor, ave o, sencillamente, mueble de aquel que ha concedido el escenario para su actuación.
Cuando Marcel culmina su labor,  se quita el maquillaje lentamente, frente a un espejo alumbrado  por  luciérnagas, y se retira a su hogar cavilando sobre el trabajo realizado durante esa jornada.
Llega a su morada, cena frugalmente y, extenuado pero satisfecho, se deja caer sobre la cama de bronce que, alguna vez, fuera de su abuela.
Entonces, Marcel Vaudet autoriza a sus párpados a desmayarse de a poco para ir sumergiéndose en una modorra  profunda y mansa con la esperanza de que, cuando se duerma, le toque en suerte ser el protagonista de su propio sueño.