miércoles, 28 de septiembre de 2016

LA ÚLTIMA TARDE o KONG



                            LA ÚLTIMA TARDE o KONG

Entonces la tomo a ella de la cintura y comienzo mi huída hacia la cima de esa montaña de hierro y vidrio donde, nidos de pájaros de cuatro alas que escupen fuego que lastima, me esperan.
La ciño y su rostro da perfectamente contra el mío. Sus enormes ojos, su nariz delicada, sus labios de lava.
Su respiración pega contra mi hocico que se desespera por besarla, porque donde los otros vieron sus propias conciencias, fantasmas y horrores, ella me vio a mí, en mi verdadera dimensión.