martes, 18 de agosto de 2015

PELÍCULAS



                                        PELÍCULAS



-¡Che, ésta semana trajiste títulos muy buenos!!!-

-Y…, alguna vez tenía que ser, ¿vió?-

-Tampoco te tirés a menos, che, si todo lo que me fuiste vendiendo hasta ahora es de primera, pero ésto, uy!!!, mirá.  ¿Sabés cuánto hace que estoy buscando ésta de Darín?-

-¿En serio? Mire que yo la vi en un montón de lados-

-Lo que es yo, es la primera vez que la veo en dvd, es mas, pensaba que todavía no la habían editado-

Todos los sábados, el pibe pasaba por el boliche donde él trabajaba.

No eran muchas las copias piratas que llevaba pero, por lo general, como él le había dicho, eran filmes bastante buenos.

-Me quedo con éstas, entonces. ¿Cuántas son?, ¿siete?, tomá, quedáte con el vuelto-

-No, no es así, Don-

-¿Qué Don, che?,  que no soy tan viejo-

-Bueno, pero tome-

-Gracias-

-¿No me averiguó si necesitaban alguien para alguna changuita por ahí?

-Si, pregunté, pero, por ahora, nada. Perdoná-

-No, perdone usted, Don, digo…, Maestro –



A las ocho y cuarto se fue el último cliente. El horario de cierre era a las ocho, pero siempre llegaba alguno sobre la hora y, por lo general, era el que salvaba el día.

Ya en su casa, se sentó y encendió un cigarrillo después de servirse un vaso de tinto. Sacó las películas y las esparció sobre la mesa. Las escrutó una por una. –Están buenas en serio…!- se sorprendió diciéndose en voz alta.

Las juntó y abrió el cajón superior del aparador. Ya no entraba un disco mas. Tampoco en el segundo, ni en el tercero. Lo cerró y dejó las copias sobre un rincón cualquiera de la mesada.

Tendría que empezar a pensar en comprarse un aparato reproductor de dvd… y un televisor.