lunes, 3 de noviembre de 2014

LOS HILOS DEL TITIRITERO



                                   LOS HILOS DEL TITIRITERO

 Cómo se crea un héroe? Forjando su materia a hierro y fuego. Amasando toneladas de oscuridad con, apenas, una pizca de luz. Leyéndole, desde su cuna, historias fantásticas de seres abominables, que, ni siquiera, el mal puede definirlos. Seres que fueron expulsados del infierno porque provocaban el espanto del mismo Asmodeo. Historias  de dioses o semidioses capaces de enfrentarlos, solo, con lo que la naturaleza, los astros o la mitología les hubo provisto, mas eso que, únicamente, puede nacer desde lo mas profundo, cuando la desesperación, la impotencia o la venganza acucian.
Nadie desea que su hijo sea un héroe. Someterlo a los padecimientos que, una vida así, demanda. Un padre anhela ver a su niño feliz corretear por el parque, salir de la escuela, compartir sus logros, crecer, formar una familia. Como la familia Ortega, como los Smith, como los Pinkels, como los Wayne, que salen del cine comentando la película que, tanto, habían deseado ver, que no esperan encontrarse con el hombre de sobretodo y sombrero que les apunta con su arma pidiéndoles el dinero. El hombre que no comprende por qué ese, al que le está robando, se quiebra sobre sus rodillas con una mancha roja en el pecho ante el grito del niño. El hombre que trata de explicarle, a la mujer, que no disparó, tomándola de su collar de perlas que se desgrana entre sus manos cuando ella, también, cae hacia atrás impulsada por otro proyectil que acaba de impactarle. El hombre que sale corriendo y se pierde entre las sombras. Las mismas sombras que dan asilo al otro hombre de cuya arma, sí, sale humo. El otro hombre, el alto, el del pelo canoso, el que, una vez mas, confirma la teoría de que el asesino, siempre, es el mayordomo, que se pierde en otra dirección, seguro ya de que, ese héroe que, él había soñado crear un día, acaba de nacer