lunes, 27 de octubre de 2014

TODO, TODO



               
TODO, TODO

Desde que Cármen se había marchado, él ya no le había podido hacer el amor a mujer alguna. Ella se lo había llevado todo, todo. Sus besos, su aliento, su amor, su deseo, su desenfreno, su pasión, su miembro, antes de arrojárselo a los perros.