lunes, 16 de junio de 2014

SUEÑO

                                                               SUEÑO

Llueve. 
Sobre la columna vertebral desciende un sueño lento y desgarbado que acaricia los recuerdos y abraza el alma.
A lo lejos, allende los mares, un pueblo vuela hasta un sueño y la lluvia es guía que lo orienta hasta su destino. 
Y, así, un pueblo sueña que es sueño y un sueño sueña que es pueblo y, entre los dos, el hombre es dueño del sueño y del pueblo y se abraza a si mismo, a sus calles, a sus plazas, a las faldas de la mujer que se quedó dormida mientras amamanta al niño, al niño que mama y duerme, y duerme y sueña, sueña que es hombre, y es pueblo, y es sueño.