miércoles, 4 de junio de 2014

CUENTOS DE CUENTOS


                                               CUENTOS DE CUENTOS

Al fin y al cabo no era culpa de ellos. 
Si los organizadores del concurso hubieran admitido la recepción de cuatro cuentos por persona en lugar de dos, no se habrían visto en la necesidad de que Ana firmara dos de los mismos como propios. O, tal vez, si. Quizás, si hubieran sido cuatro los aceptados, ellos habrían querido enviar ocho y así sucesivamente.
Cuando eligieron como ganador uno de los relatos que ella había firmado, surgió el problema.
Ana quiso aclarar que los escritos eran de Ángel, pero, ambos sabían que, si lo hacían, el fraude quedaba al descubierto. Ana viajó a Valladolid a recibir su premio.
En los certámenes subsiguientes, siguieron intentando con el mismo modus operandi. Los jurados, por su parte, siguieron volcando sus fallos a favor de los textos rubricados por ella. 
Es mas, él trataba de publicar una historia a través de un sello editor y el intento resultaba infructuoso. Relato que, luego, veía la luz de manos de la misma empresa al ser enviado por ella. 
Poco a poco, los relatos rubricados por Ana no necesitaban ser discutidos, cosa que a Ángel no le molestaba en lo mas mínimo, pero que ella se reprochaba constantemente por saber que era él, el que los había concebido . 
Ángel murió. 
Fue entonces que Ana, que nunca había trazado una sola línea, creó y creó hasta que el libro que, ella quería, fuese para Ángel, tuvo forma. Libro que, al intentar publicarlo, todas las editoriales rechazaron pero que, a pesar de todo, usted puede leer puesto que esas imprentas lo aceptaron  cuando ella lo presentó diciendo que, el mismo, había sido escrito por Ángel.