viernes, 30 de mayo de 2014

EL NÓBEL

                                                          EL NÓBEL 

Marcos Aguilera se sentó, un poco aturdido por los aplausos, apretando, fuertemente, el premio entre sus manos. 
Pensó en sus padres, en sus hermanos, en su pueblo y en su cobardía, sin la cual jamás hubiese perdido a Roxana, sin cuya ausencia, no habría podido escribir ni una sola letra de su obra.