viernes, 23 de mayo de 2014

DEL ENCUENTRO ENTRE EL GAUCHO Y EL MONSTRUO DE LAS PAMPAS


DEL ENCUENTRO ENTRE EL GAUCHO Y EL MONSTRUO DE LAS PAMPAS




Nada mejor pa’l crestiano
que habitar en la natura,
convivir con esa pura,
sencilla filosofía
que es de la pampa, la cría,
su pilar y su sustento
(si necesito alimento
siempre hay alguno que fía).

Y si a veces, de ignorante
pequé, y eso me da rabia,
pues, si la natura es sabia
y, en ocasiones sotretas,
te lo refriega en la jeta,
yo siempre evito reyertas
y dejo la puerta abierta
porque, aunque diga pavadas,
yo la prefiero agrandada
a que sea natura muerta.

Y, si Ud., acaso piensa
que há conocido el terror
está inmerso en un error,
puede haber visto serpientes
de un puma sentir sus dientes
perderse en la noche negra
o convivir con su suegra
que no hay en la historia gaucha,
que es larga cual guía de chaucha,
un miedo que no te engrupe
como una vez en que supe
toparme con una laucha.

Manaya, monstruo maldito,
terminaba con mi sopa
y, dentre' el medio e’ la ropa
que teniba pa' lavar
la maula empezó a acechar
mirándome como a un opa.

Ahí nomás, como pantera,
de un solo salto, hice pié,
el bufoso manotié,
mostrando con entereza
y, hasta diría, fiereza,
lo que detona el enojo,
y en un impulso de arrojo
me subí arriba e’ la mesa.

Cuarenta días estuve
parapetao' ahí arriba.
Ella, venía como iba,
se paseaba por la casa,
desinfectaba las tazas
que usaba para tomar,
contestaba el celular,
se morfaba hasta los hueso’
y, junando de ex profeso,
fingiendo que no miraba,
de ve’en cuando me tiraba
algún que otro cacho e’queso.

Con el tiempo, le asiguro,
me empezó a simpatizar,
rapidita pa’l andar,
solícita a toda hora,
si tenía computadora
de mouse la empezaba a usar.

Pero siniestra es la vida.
cuando empezaba a tener
como quien dice, un querer
o, acaso, un acercamiento,
pucha, destino grasiento,
mal llevao, ladino, uraño,
la laucha dentró en el caño
donde guardo la alpargata
y ahí nomá’ estiró la pata
lanzando un chillido extraño.

¡¡¡Qué paradoja la vida!!!
lo que podría haber sido
un relato colorido
con algún que otro matiz
y, acaso, un tanto feliz,
fijate, vos, que macana,
al  final Terminé en cana
denunciao' por el green peace.