jueves, 1 de mayo de 2014

MATEN AL POETA

                                                     MATEN AL POETA

Ya no corran riesgos
maten al poeta
trúnquenle las alas
córtenle la testa
vístanlo con traje
denle mil carpetas
y que las ordene,
que queden parejas
y, si falla en una, 
(en una, siquiera,)
que lo haga de nuevo
que queme sus cejas
en algo que sirva
una hormiga obrera.
Expriman sus sienes
hiervan su cabeza
que, al final del día,
los huesos le duelan,
no dejen que guarde 
la menor reserva
para ver la luna 
o contar estrellas
que sepa que, el hombre,
vino acá, a ésta tierra
a segar el campo
a construr escuelas
que endiosen la cifra
que no hablen de letras
que el progreso diario
sea su bandera
y un reloj de marca
y una casa nueva.
Que no quede tiempo 
para esas ideas
estúpidas, blandas, 
que no son moneda
que el mundo hoy es mundo 
no por los poetas
sino por los que hacen 
redondo el planeta.
Dos mas dos son cuatro 
tu sangre es mi tierra 
acá no hay mas sitios 
para las quimeras,
ya no corran riesgos 
que no quede un poeta
ni un papel en blanco 
ni una lapicera.