jueves, 10 de abril de 2014

EL MAGNATE



                                                      EL MAGNATE



A las nueve de la noche él llega en su flamante Mercedes a su centro comercial. Revisa las facturas de los proveedores y hace un arqueo de cada una de las cajas antes de realizar el general. Pone el dinero a buen recaudo en un sitio oculto de la tesorería. Inspecciona las góndolas a fin de que no falte ninguna mercadería. Deja anotados los pedidos y preparados los cheques para pagar a los abastecedores. Va hasta la fiambrería, se prepara un sándwich del mejor jamón italiano, hace una llamada telefónica a su hijo mayor a Italia y otra a Gran Bretaña, donde reside su hija menor. Enciende un televisor de la sección de electrodomésticos. Ve películas de los sesenta. Apaga el aparato a las doce y se va a la sección de amoblamientos para acostarse en la mas cómoda de los somiers, pero solo hasta las seis de la mañana, que es cuando se levanta y se marcha en su vahículo, una hora antes de que llegue el encargado.