miércoles, 26 de marzo de 2014

EL ÚLTIMO SELLO

                                                             EL ÚLTIMO SELLO

Cuando el primer cuño fue destruído, los vampiros cubrieron la noche devorando hasta la luz de la luna. Eso hasta que, al fracturarse la segunda compuerta, los licántropos brotaron del fondo de la tierra para darles batalla y ambas naturalezas lidiaron en enfrentamientos tan feroces que arrastraron a la desaparición a sus especies.
Lo de los muertos vivientes, apenas fue un atizbo de lo que podía ser el espanto. Los ingénuos pensaron que las balas y las bombas podían ocuparse de exterminar toda amenaza.
Fue por ocuparse de los otros precintos que los guardianes descuidaron el último sello.
Antes de que pudieran darse cuenta, los ojos furiosos, las garras siniestras, las bocas babeantes de los imbéciles, de los soberbios, de los envidiosos, emergieron, sometiendo al planeta.