miércoles, 21 de agosto de 2013

EL HOMBRE HOMBRE

                                               EL HOMBRE-HOMBRE

No fué picado por una araña ni recibió poderes de una de ellas. Cuando niño, no fue atormentado por murciélagos, tomando, luego, las cualidades de los quirópteros para transformarse "en". 
Nació en éste planeta, es decir, no vino de las estrellas, aunque, a veces, recurre a ellas tratando de hallar respuestas. 
Fué criado, en una selva impiadosa,  por un obrero y una empleada doméstica. 

No defiende la justicia porque, aunque diferencia, perfectamente, el bien del mal, ya no sabe por quién tomar partido. 
Se lo puede ver,  por las noches, a bordo de sus pies-móvil, con sus ojos incandescentes, que pueden atravesar el vidrio de una botella para ver si está vacía o llena y, a pesar de que fue el hombre el que lo mordió, lo escupió y le quitó lo que era de él legítimamente, no puede, ni quiere, transformarse en uno de ellos. Prefiere mezclarse con los perros que corren las motocicletas y aúlla, aúlla como si algo o alguien le estuviera royendo las entrañas.