domingo 6 de diciembre de 2009

NADA MAS TRISTE

NADA MAS TRISTE


No hay nada mas triste
que las calles de Rosario cuando llueve
vacías
sin esperanzas de que alguien las transite
Salvo el
que esperó tanto este día
salvo ella
que lo esperaba tanto a el
No hay nada mas triste
no
ni el aullido de los perros a la luna
ni la certeza de la ausencia
ni la vez que cortaste aquel llamado
No
no hay nada mas triste
que las calles de Rosario cuando llueve
salvo mi corazón
cuando hace frío

DESDE EL ACANTILADO DEL COLCHON

DESDE EL ACANTILADO DEL COLCHON

Supongo que nunca hubo una pasión. No digo una pasión desenfrenada, de esas que solo se ven en las películas. De esas que lindan con la locura. De las que hacen que no puedas estar sin el otro ni un minuto, ni un segundo. De esas que provocan destellos en los ojos y sensaciones inenarrables en la piel. Simplemente una pasión de esas que hacen que las horas compartidas den ganas de dar las gracias. De las que hacen que el perfume sea suave y persistente, por mas que no haya perfume, de las que hacen que el hecho que el que está al lado sea agradable, de esas que cuando escuchas una charla acerca de la calma, sabés de lo que están hablando, pero eso a vos no te interesa , vos querés cobrar, y yo te entiendo.

FUMANDO ESPERO

FUMANDO ESPERO

Paulatinamente, fue adecuando el consumo de cigarrillos a sus momentos de espera o desasosiego. Jamás pudieron saber si lo que provocó su muerte fue el cáncer de pulmón o la tristeza.

CARLITOS

CARLITOS

Le pido al peluquero que me corte el cabello bastante corto porque está haciendo calor.
El me dice que otros años la temperatura fue mas alta, yo lo reconozco pero que, de todas maneras, mi pelo está bastante desprolijo.
El me dice que no es tan así, que le recuerdo la década de los setenta, cuando Woodstock. Le digo que me hubiera gustado estar en ese recital pero que ahora la moda es otra. ¿Qué es la moda?, me responde, cánones establecidos por personas que, ni siquiera, conocen lo que la gente pretende o con lo que se siente cómoda.
Es verdad, le digo, pero la barba está desprolija. Me mira, te parecés a Sean Connery en “La Roca”, me dice y me miro en el espejo. Sonrío mientras me acaricio los bellos que nacen de la pera. ¿Cuánto te debo? Le digo mientras me pongo de pie. Veinte pesos, me dice.
Abono y me marcho dejando atrás un número indefinido de personas que aguardan a ser atendidas en ese local donde, sobre la puerta, cuelga el cartel que dice “Carlitos, Coiffeur y psicoanalista”

LA ESPALDA MAS HERMOSA

LA ESPALDA MAS HERMOSA

Siempre pasa a éstas horas de la noche. No sé de donde viene. Lo que si sé es que, indefectiblemente, se introduce en la casa que está justo frente al bar.
Conozco todos sus movimientos. Lleva el llavero en la mano. Algo pende de el pero nunca alcancé a ver lo que es. Introduce la llave en la cerradura suavemente, como si temiera lastimar la abertura y, luego de dar dos vueltas, abre la puerta y se sumerge en la profundidad de la casa.
No sé si vive sola. Hace meses que la observo pero jamás vi que llegara con acompañante alguno.
Suele tener el cabello castaño. Digo suele porque cierta vez se había teñido de rubio, aunque igual la reconocí. El largo del pelo es siempre el mismo.
Nunca ví su rostro. A pesar que sé, exactamente, el horario en que pasa, jamás acerté a mirar en el momento justo hacia la dirección de donde viene. No sé si será un presagio de algo.
Quién puede enamorarse de una espalda?. Yo lo hice.
A veces sueño con ella retrocediendo hasta mi. La tomo de los hombros y beso sus pecas, acaricio su cintura y me aprieto fuerte contra su cuerpo.
Cierta vez, caminando por la avenida peatonal, pude advertir que ella iba delante de mí.
Excitado, la seguí un par de cuadras cuando, en una bocacalle, un colectivo interceptó mi marcha mientras ella seguía su curso ignorante de mi persecución. Desesperado, traté de cruzar la calzada entre los autos que seguían la caravana, pero un bocinazo me hizo retroceder. Cuando, por fin, pude atravesar la calle, ella ya no estaba. Caminé aceleradamente por una, dos, tres cuadras, me detuve en las esquinas, escruté, varias veces, hacia ambos lados en cada una de ellas. Entré en las galerías. Nada. Había desaparecido. Quizás había retomado el camino. Quizás había regresado y pasado a mi lado sin que yo pudiera darme cuenta que era ella. Tal vez, hasta chocaron nuestros cuerpos y nos pedimos disculpas, o no. Y cuando, en el medio de ese enjambre de gentes que iban y venían por la calle, estuvimos mas cerca, fue cuando mas lejos estuvimos.

miércoles 2 de diciembre de 2009

NO SIEMPRE PASA

NO SIEMPRE PASA

Hoy llovió y paró
no siempre pasa,
a veces,
los dichos populares distan mucho de ser leyes
y la lluvia
no siempre es una bendición
Hoy cayeron siete gotas mas que de costumbre
y los pluviómetros dijeron ¡¡¡basta!!!
y las casas mojaron mas que sus zapatos
Los chicos
jugaban a ser peces
los grandes



eran peces por obligación


Hace no mucho tiempo
la boca del ganado hocicaba un último suspiro
seco
pastoso
polvoriento
y lo único que mojaba el campo
era alguna que otra lágrima
pero está probado que el agua salada.....
Tal vez fueron demasiadas las plegarias.
Preocupa la humedad en los enchufes de los televisores
Hoy llovió y paró
los dioses ya compraron sus pasajes
Newells está a punto de salir campeón
A la Ritó se le escapó una teta del vestido
los colchones son acorazados invisibles
quién sabe qué pasará mañana

HABLAMOS SOLOS

HABLAMOS SOLOS

Todos
Hablamos solos
Nos reímos
De nuestras propias
Imbecilidades
Lloramos
Sobre nuestros
Mismo hombros
Nos contamos
A nosotros mismos
Nuestras pequeñas hazañas
Para asombrarnos
Dilatamos
Nuestro ego
Exaltamos
Nuestra estupidez
Damos a luz
Nuestro monstruo
O adoramos
Un espejo imaginario
Donde somos reyes
Dioses
Magnates
Idiotas
Todos
Hablamos solos
Lo peor es que, ni siquiera,
Nos escuchamos