Carámbula, Berugo, acaso el tiempo no es unidireccional?, dijo Espalter. No es una idea tan desAlmada, opinó Enrique mientras le hacía una seña con la mano Andrés, Redondo lo que usted dijo, ahora hagamos lo que Gabriela Acher, hace calor, vayamos que en lo de Eduardo D'an gelo.
No tiene nada que ver, ésto se me ocurrió porque los de HiperHumor siempre me hicieron reir mucho y no veo ni escucho que por ningún lugar se los recuerde, pero me nació no por el plan económico ni por los agujeros de ozono ni por la etimología de la palabra etimología, simplemente porque cuando me dí cuenta de que había ordenado las diez lunas del cosquín de éste año en sentido inverso ya nada podía hacer (o sí se podía hacer pero era muy trabajoso).
Y por qué las diez lunas de Cosquín?. En diciembre del año pasado mi amigo y compañero de radio, Marcelo Nocetti, conductor del excelente programa folklórico "El canto del Viento",que se transmite por am 830 de ésta ciudad de Rosario (pago de los arroyos para los amigos) me llamó preguntándome si no me animaba a escribir algo para presentar cada noche la transmisión que de dicho festival (caramba, cómo decir festival de Cosquín sin decir dicho festival y que después no te critiquen por las repeticiones?), con el formato del personaje que interpreto en su programa (Bidet García, el primo no reconocido de Inodoro Pereyra) presentando los músicos que actuarían cada noche. Sentí miedo, terror, incertidumbre, y un poco de hambre porque era un mediodía y no había cenado la jornada anterior. ¿Podés darme algo de tiempo para responderte?, le dije. Cuatro segundos después había aceptado.
Fernanda Ruza, mi amiga, crítica, representante y ángel de la guarda a la que le asignaron como castigo mi cuidado fué la primera víctima. ¿Cómo lo voy a hacer Fer?. le cuestioné angustiado. Cuatro horas mas tarde, ocho camiones de amargo obrero estaban estacionados frente a la puerta de mi casa para suministrarme la inspiración suficiente para las cuatro noches primeras pero, ¿qué pasaría con las seis restantes?.
Consulté a los dioses, a Internet, a los papelitos de los chicles bazooka, a los prospectos de los remedios,nada, me faltaban seis noches (que estaban en curso) y nada se me ocurría.
Fué entonces que ví la luz, sí hermano, yo, que toda mi vida había vivido en la oscuridad había visto la luz. Setecientos ochenta y cinco mangos sin tener aire acondicionado, ventilador, plancha, cable ni enchufe. ¿Qué está pasando caballeros?, me dije, y una ola tal de impotencia me inundó que, no solo escribí las seis entregas restantes para Cosquín sino también, veinte para la entrega de los Grammy, doce para el festival de Viña del Mar, Catorce para Woodstok y siete para las fiestas de Santa Julia no sé si para la parroquia o para la vinería del barrio.
De todas maneras(y hablando de parroquias), la factura de la Epe, la tuve que pagar religiosamente porque con rezar cuatro aves marías y quince padres nuestros no alcanzaba.
De todas maneras, de ese llamado surgieron estas quince, no, qué digo?, diez lunas que, a continuación y en orden decreciente (no porque sea un revolucionario del arte sino porque las ordené mal) podrán leer a continuación.
Fueron emitidas por LT8 radio Rosario (am 830) entre el 20 y el 30 de enero de éste año 2012
y fuí muy feliz en esos diez días. Con eso no quiero decir que no lo sea por el resto de los días que me tocan vivir pero... ustedes me entienden.
Espero que sea de vuestro agrado. Si no es así, (como decía Robert De Niro en despertares, aprendan) En una de esas, el año que viene, cualquiera de ustedes puede recibibir un ofrecimiento similar al que yo recibí y quisiera (con mi pobre experiencia) sugerirles algo.
Por favor, no lo dejen pasar.